Poder y liderazgo femenino

“Empoderamiento” ¿Qué significa? Es la traducción de un término estadounidense empowerment” y en su idioma original significa facultarse, habilitarse, autorizarse. Sin embargo en su utilización al castellano ha ido perdiendo su significado para usarse como “empoderar a” como si se tratase de “poner a alguien en un lugar concreto” .

El uso de la palabra es moderno. No va más atrás de los años noventa, pero “empoderar” era una vieja expresión legal (que se usaba precisamente para dar poder legal a un apoderado). Si bien la resurrección de la palabra “empoderar” tuvo lugar en textos políticos y sociológicos, hoy es de uso más o menos común es para poder (no por sus propios medios, a alguien en un lugar de poder):

. “Evo sacudió el sistema político y empoderó a los indígenas…”  La Razón (Bolivia) 5 de agosto del 2006
. “… Consideró que las mujeres están participando en diferentes ámbitos de la vida pública de nuestro país y “mi deseo en esta legislatura será el empoderar cada vez más a la mujeres y generar mecanismos para que accedan a la toma de decisiones”, agregó”. Cimacnoticias (México) 10 de julio de 2006

Es así como el empoderamiento en su concepto al castellano se alejó definitivamente de la Autorización y del poder real que es el poder que uno quiere, desea y quiere conseguir. La autorización al poder, al éxito, al liderazgo. Y eso es lo que se ha hecho. Un esfuerzo tremendo por “poner a la mujer en sitios de poder”, “hacerle un hueco” como quién dice. Pero ¿Era eso lo que realmente necesitábamos?

Necesitamos volver al origen de la palabra empowerment y ejercitar nuestra capacidad para autorizarnos, facultarnos, permitirnos, habilitarnos, permitirnos a nosotras mismas el verdadero liderazgo, el poder. Tanto es así que el Diccionario Panhispánico de Dudas lo define de esta manera: “conceder a un colectivo desfavorecido socioecómicamente para que mediante su autogestión mejore sus condiciones de vida”

Las mujeres y los hombres somos dos culturas diferentes. La identidad cultural supone una manera de ver el mundo, una manera de interpretar la realidad y también unos miedos incorporados a esa percepción.

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Reconocer ese miedo es la primer escalón hacia la Autorización, porque cuando reconocemos el miedo, reconocemos la impostura. La impostura para agradar, para gustar, para ser buenas..

Reconocer que el miedo a no ser aceptados tiene efectos concretos pero diferentes en hombres y mujeres. Éstos, tienen miedo a no alcanzar el éxito pero en el caso de las mujeres, el miedo puede llevar a la sumisión porque impide ejercitar su talento, reconocer su identidad  y provoca una actitud de búsqueda de protección, de infantilización o relacionado con otro estereotipo. Se busca la protección del estereotipo social.

Carmen García Ribas es rotunda en este tema: “las mujeres que aprenden los modelos de liderazgo conocidos aprenden formas que no les son propias. Y es entonces cuando las mujeres comunican desde la impostura. Y como les ocurre a los impostores, lo hacen sin la serenidad y el poder que da comunicar desde la identidad, y sienten, en el fondo, que en algún momento alguien descubrirá el engaño y las apartará del lugar o del cargo que desempeñan”.  El auténtico liderazgo femenino es para todas las mujeres, no para unas cuantas que están destinadas a ocupar cargos. Es el liderazgo  que aparece cuando identificas el miedo a no responder a los estereotipos y te das permiso a ser como eres; el auténtico liderazgo es el que aparece cuando te autorizas, te das autoridad.

Hoy, muchas universidades, escuelas de negocios y otras instituciones ofrecen formación para mujeres y se reparten en dos corrientes igualmente desviadas del auténtico liderazgo. Por un lado, los que enseñan a las mujeres a mandar según los modelos de liderazgo conocidos, y por otro, las universidades convencionales que hacen estudios “sobre las mujeres” como si se tratase de una especie protegida, ¿o sería mejor decir desprotegida?

En ambos casos refuerzan los estereotipos: o bien mandamos como ellos, y esto nos permitirá ser uno más en el grupo (aunque impostor), o nos reforzamos en el victimismo de los estudios de las mujeres como grupo en riesgo de exclusión social. Otro estereotipo punitivo que, desde luego, no nos ayuda a tener poder. Hoy las mujeres han ganado valor pero han perdido poder.

Las y los profesionales de hoy ritualizan inconscientemente la sumisión a su entorno por miedo a la hostilidad y para encajar en vetustos y poco productivos modelos de liderazgo.

El liderazgo femenino aparece cuando nos autorizamos a vivir según nuestra identidad, al margen de los estereotipos que nos marcan un camino lleno de exigencias irracionales. Es entonces cuando encontramos ese sereno poder, somos poderosamente femeninas y creamos entornos de respeto.

El aprendizaje que tenemos que hacer hombres y mujeres es el de sacudirnos los estereotipos dejar de alentar los miedos. Acompañar a las mujeres, dar espacio a su propia identidad y de esa manera hacer con ellas, proyectos, empresas, instituciones y gobiernos más proactivos, rentables y modernos.

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El papel de los medios de comunicación en la crisis

Hace tiempo que tengo ganas de escribir este post pero siempre me engaño pensando que estoy demasiado ocupada. Pero hoy que tengo una apasionada blogger política a mi lado escribiendo sin parar, leyendo sus documentos, haciendo sus ejercicios, pienso ¿Y si yo también le robo un par de segundos de atención a mis cosas y me lanzo al papel? No hay nada como alguien estimulante cerca…

No hay nada como el deseo y la pasión por comunicar.

Esta semana visita España la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Ella será una de las personas más adecuadas para responder ¿Señora Presidenta qué papel cree Usted que juegan los medios de comunicación en una crisis económica como la de España?

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, saluda al juez Baltasar Garzón.- EFE

Dirá con esa mirada tajante que le caracteriza: todo. Y es que en una crisis de confianza bursátil (principalmente), como la que está atravesando España, como la que pasó Argentina; la voz de los medios de comunicación se erige como la voz oficial del “estado de la cuestión”. Páginas y páginas de opiniones negativas de políticos, de ciudadanos (los menos en las páginas y páginas de papel), la desconfianza de los diferentes sectores económicos… Está claro que si esa es al radiografía mediática, la influencia no solo es poderosa sino que además, es desastrosa.

En Argentina el conocido conflicto del Gobierno con algunos de los lobbys más poderosos mediáticos como Clarín,  han perjudicado la economía del país sudamericano aunque ni siquiera de lejos tuvieron el eco que esperaban gracias a la influencia cada vez más fuerte de la red y sus flasmov (movilizaciones espontáneas de la gente a favor del Gobierno y convocadas a través de Facebook) y a la aparición de nuevos medios algunos con una voz más cercana a la comunicación del Gobierno como El Argentino y otro, con una nueva forma de contar la notica, como Perfil.com.

Me come la impaciencia. El miércoles el programa Los Desayunos de RTVE sentará a la Presidenta argentina y tengo ganas de escuchar su experiencia de cómo superó la crisis con toda la clase política argentina en contra. Qué perspectivas tiene mi país para el futuro y sobre todo, cuál es su mirada sobre lo que está pasando en España.

Aquí vivimos miles de argentinos, la mayoría invisibles a los registros de migración gracias a nuestras dobles nacionalidades. Miles de argentinos que hemos tenido la “suerte” de vivir la transformadora experiencia de la crisis en Argentina y en España.

Bienvenida Señora Presidenta.

Mujeres, política y transformación mundial. María Teresa Fernández de la Vega, la política del año

Cuando una mujer entra en política cambia la mujer, pero cuando muchas mujeres entran en política, cambia la política“. Michelle Bachelet (Ex-Presidenta de Chile)

De la Vega ha logrado cambiar la política. No sólo es una voz autorizada, seria, formal, respetada en la política nacional e internacional que carece de ese tono masculino y agresivo que caracteriza a algunas de las mejores oradoras de la política española. Ella ha logrado impulsar un gran encuentro de mujeres que quieren el poder, el poder de cambiar el mundo.

Fernández de la Vega en el campo de desplazados de Mais Gate coordinado por Cruz Roja Española, en Puerto Príncipe.- EFE Publicada por EL PAÍS

María Teresa Fernández ha impulsado también la histórica ayuda que España y el mundo han acordado en dar a Haití. Por fin, los enmohecidos funcionarios de la ONU han podido decirle al mundo “¿Veis? Para esto sirve la ONU”.

Es gracias a mujeres como ella y a la existencia de otras mujeres políticas que ayudan, se alían e impulsan. De hecho, esta iniciativa tampoco hubiera salido adelante si la Presidenta de uno de los países económicamente más poderosos del mundo no fuese otra mujer, Angela Merkel y si la segunda a bordo de Estados Unidos no fuese otra mujer, Hillary Diane Clinton.

Es un momento histórico clave, único. Las mujeres deben conseguir mayores cuotas de poder político y económico porque es la única manera para cambiar de modelos económicos e incluso sociales actuales, totalmente en decadencia. Estoy convencida de ello.

No es casualidad que en el momento más importante en la construcción de la política interna latinoamericana, de protección y desarrollo territorial económico y social, dos hayan sido las mandatarias de dos de los países más importantes sudamericanos, Argentina y Chile: Cristina Fernández de Kirchner y Michelle Bachelet.

Las dos con diferente apoyo en sus países, Cristina Fernández ha tenido y tiene la tradicional oposición de lobby económico y mediático en Argentina mientras que en el siempre cuasi-británico país vecino, el poder ha cambiado de color político con naturalidad y sin intentos de golpes de estado políticos o económicos.

María Teresa Fernández de la Vega representa ese cambio. Solidez, poder, solidaridad, inteligencia y sobre todo, trabajo. Mucho trabajo.

Tampoco es casualidad que entre las personalidades más destacadas que se han dado cita en Valencia estuviera Graça Machel, premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional o Winnie Mandela, la mujer de Nelson Mandela que reclamó una mayor participación femenina en la remodelación del sistema financiero mundial, donde apenas tienen voz, porque son capaces de aportar mayores grados de “transparencia y creatividad” insistió. También asistió la premio Nobel de la Paz Wangari Maathai, quien, como Machel, aludió a problemas comunes a países desarrollados y en vías de desarrollo.

El encuentro Mujeres por un Mundo Mejor ha reunido a medio millar de mujeres de África, Europa y Latinoamérica, a representantes africanas de 50 de los 53 países del continente, a 56 ministras y a dos jefas de Estado, las presidentas de Finlandia y Liberia.

Y no es cuestión de hombres o mujeres no es eso lo que quiero decir en estas líneas, aunque lo parezca. Si no, mira a Margaret Hilda Thatcher o a Golda Meir o a alguna política local en La Muela. Es cierto,  que sólo hecho de ser mujer no es lo que mejorará la política. Está claro que además de mujer, se entiende, hay que ser honesta, solidaria, buena persona. Yo he trabajado con mujeres que más que ayudar, te ponen palos en la rueda sólo por una cuestión de competencia o porque sí. No hablo de ellas…

Está claro que no. Hablo de mujeres seguras de sí, fuertes y a la vez humildes. Creativas, inteligentes capaces de transformar su alrededor, capaces de mover su entorno y mejorarlo. Eso, no todas las mujeres podemos hacerlo y está claro que tampoco no todas las mujeres políticas pueden hacerlo.

Por eso encontrar una que destaca porque además de poder hacerlo, quiere hacerlo y se rodea de iguales, es bueno, necesario, importante, destacar.

Más. Un buen artículo de Fernando Vallespín, Cherchez les femmes! Publicado por EL PAÍS el 2/04/10

¿Habemus solución?

“Esta cumbre aporta certidumbre y acuerdos”, es el resumen que hace el presidente español de las conclusiones de la cumbre de Washington.


Zapatero se reafirma en el tono positivo de la cumbre y anuncia en directo, una serie de medidas de compromiso público para que el sistema financiero funcione. Además, comunica una serie de objetivos acordados en la cumbre para salir de la crisis económica actual.

Por ejemplo, informa que la Comisión europea anunciará un plan de acción para la reactivación de la economía europea el día 25 de este mes y según el presidente español, el día 27 de este lo explicarán en el parlamento a los ciudadanos. Entre los puntos que ha resaltado Zapatero destacan:

La reforma del funcionamiento de los mercados financieros para poner orden y seguridad. El presidente habla de ?transparencia en la actividad de los mercados financieros con límites para los paraísos fiscales, a las agencias de calificación entre otros?. Habla de ?poner orden y dar seguridad así como también, mayor solvencia de los bancos?.

Anuncia la reforma de las instituciones. En particular, una reforma de instituciones como el Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional a los que en la cumbre se les ha solicitado que incrementen su trabajo (¡Dios qué miedo!). Zapatero habla también de mayor legitimidad de las instituciones financieras… ¿Más? Y de mayor capacidad en su recursos, mayor capacidad de prevención y jugar un papel más influyente en el sistema financiero internacional.

Uno de los puntos más importantes, al menos a mi juicio, es el anuncio de que ?no habrá medidas proteccionistas?. Zapatero habla de una ?conversación sobre la liberalización de los mercados?, un acuerdo al que deben llegar los economistas mundiales en los próximos meses.

¿Estaremos finalmente ante una solución real?

Fin de semana en Vitoria-Gasteiz

Vitoria es una ciudad amable, abierta, verde, moderna. Una ciudad en permanente transformación, en movimiento. Una ciudad que invierte, que crece, y este fin de semana, una ciudad que no duerme.

Anoche, las doce de la noche después de la explosión alguien me dijo: -?…eso es una bomba?…

-?No?, comenté. ?No se escuchan sirenas de policía o ambulancias…?

– ?No?, me replicaron con seguridad… ?Es una bomba?. Fue una respuesta tajante. No me dijeron más. Ahí se quedó la conversación.

Por la mañana, el despertador sonó con la sintonía del primer noticiero de la mañana en una conocida FM: ?…Explotaron dos bombas, una en Vitoria y otra en Ondarroa, en total casi cien kilos de explosivos?. Quedé helada.

Más tarde, intenté pasar por la zona (que quedaba cerca del lugar donde estaba). Otra vez, los vitorianos, tajantes: ?No, no se puede?. Vale. Decido pasear por las peatonales. ?Tantear? el ambiente en la cara de la gente, en los bares de tapas. Ver de cerca la preocupación…

Los vitorianos tienen una intuición especial para la gente, para los eventos y por supuesto, para la política. Quizás sea esa intuición, la experiencia, el miedo, o quizás ese famosos refrán que repiten los mismos vitorianos (?Alavés falso y cortes?), quizás sea por esa ceremonia o protocolo que tienen, que me costó descifrar lo realmente piensan o sienten. Quizás sea por eso que no detecté esa angustia, que no logré captar esa tristeza que estoy segura, dejan salir en casa con más bronca que abatimiento.

Los más de veinticinco grados en la capital vasca ocultaron todo lo demás. Sólo encontré gente observando las obras, hablando del tranvía, escuchando la maravillosa interpretación de la banda municipal de música junto al caminante.

Todo hay que decirlo, sólo estuve un par de días.