WomanSarea, el futuro en plataformas de difusión y colaboración

Olvídate de publicidad, de visitas, de SEO, de linkbuilding. Piensa en lo que cómo te gustaría que fuera internet y para qué puede
servir.

Pues así está pensada WomanSarea, una plataforma muy nueva nacida para la difusión interna, para la colaboración y la creación de red de mujeres. He conocido muchos emprendedores durante ya mi larga carrera. Algunos se enamoran del éxito, de la maravillosa sensación de crear un equipo, de la excelente posibilidad que su emprendimiento le da de ganar de dinero; pero la mayoría, esos que llevan el emprendiemiento en la sangre, se mueven por pasión.

Son hacedores. Hacedoras, en este caso.

Hablando sobre WomanLeader, el proyecto de empoderamiento femenino en Emprende, Lidera
Gemma Zelaia, Mariela Gómez Ponce hablando sobre WomanLeader, la Red de Internacional de Liderazgo y Empoderamiento femenino y Elbio Aparisi en el evento Emprende, Lidera.

Esa es la talla de Gemma Zelaia, que ha impulsado este emprendimiento y otros con una gran visión. WomanSarea ha apoyado en su corta vida a otros empredimientos soñados por mujeres, los ha premiado y llevado a Bruselas donde el empoderamiento de la mujer se ve más claro. En la creación de políticas públicas, en el constante diálogo, en el trabajo de grupos internacionales de mujeres.

Bizzia, la empresa que impulsa Gemma, ha creado WomanSarrea, entre otros proyectos, como uno más de todos esos proyectos que consigue hacer realidad con sólo pensarlos. Convocando a colaboradoras desde diferentes partes, uniendo esfuerzos y consiguiendo, una vez más una gran convocatoria, repercusión y sobre todo un gran resultado: la confluencia de ideas, la alianza de empresas y proyectos y la proyección de nuevos proyectos comerciales, solidarios y personales. Únete!

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Poder y liderazgo femenino

“Empoderamiento” ¿Qué significa? Es la traducción de un término estadounidense empowerment” y en su idioma original significa facultarse, habilitarse, autorizarse. Sin embargo en su utilización al castellano ha ido perdiendo su significado para usarse como “empoderar a” como si se tratase de “poner a alguien en un lugar concreto” .

El uso de la palabra es moderno. No va más atrás de los años noventa, pero “empoderar” era una vieja expresión legal (que se usaba precisamente para dar poder legal a un apoderado). Si bien la resurrección de la palabra “empoderar” tuvo lugar en textos políticos y sociológicos, hoy es de uso más o menos común es para poder (no por sus propios medios, a alguien en un lugar de poder):

. “Evo sacudió el sistema político y empoderó a los indígenas…”  La Razón (Bolivia) 5 de agosto del 2006
. “… Consideró que las mujeres están participando en diferentes ámbitos de la vida pública de nuestro país y “mi deseo en esta legislatura será el empoderar cada vez más a la mujeres y generar mecanismos para que accedan a la toma de decisiones”, agregó”. Cimacnoticias (México) 10 de julio de 2006

Es así como el empoderamiento en su concepto al castellano se alejó definitivamente de la Autorización y del poder real que es el poder que uno quiere, desea y quiere conseguir. La autorización al poder, al éxito, al liderazgo. Y eso es lo que se ha hecho. Un esfuerzo tremendo por “poner a la mujer en sitios de poder”, “hacerle un hueco” como quién dice. Pero ¿Era eso lo que realmente necesitábamos?

Necesitamos volver al origen de la palabra empowerment y ejercitar nuestra capacidad para autorizarnos, facultarnos, permitirnos, habilitarnos, permitirnos a nosotras mismas el verdadero liderazgo, el poder. Tanto es así que el Diccionario Panhispánico de Dudas lo define de esta manera: “conceder a un colectivo desfavorecido socioecómicamente para que mediante su autogestión mejore sus condiciones de vida”

Las mujeres y los hombres somos dos culturas diferentes. La identidad cultural supone una manera de ver el mundo, una manera de interpretar la realidad y también unos miedos incorporados a esa percepción.

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Reconocer ese miedo es la primer escalón hacia la Autorización, porque cuando reconocemos el miedo, reconocemos la impostura. La impostura para agradar, para gustar, para ser buenas..

Reconocer que el miedo a no ser aceptados tiene efectos concretos pero diferentes en hombres y mujeres. Éstos, tienen miedo a no alcanzar el éxito pero en el caso de las mujeres, el miedo puede llevar a la sumisión porque impide ejercitar su talento, reconocer su identidad  y provoca una actitud de búsqueda de protección, de infantilización o relacionado con otro estereotipo. Se busca la protección del estereotipo social.

Carmen García Ribas es rotunda en este tema: “las mujeres que aprenden los modelos de liderazgo conocidos aprenden formas que no les son propias. Y es entonces cuando las mujeres comunican desde la impostura. Y como les ocurre a los impostores, lo hacen sin la serenidad y el poder que da comunicar desde la identidad, y sienten, en el fondo, que en algún momento alguien descubrirá el engaño y las apartará del lugar o del cargo que desempeñan”.  El auténtico liderazgo femenino es para todas las mujeres, no para unas cuantas que están destinadas a ocupar cargos. Es el liderazgo  que aparece cuando identificas el miedo a no responder a los estereotipos y te das permiso a ser como eres; el auténtico liderazgo es el que aparece cuando te autorizas, te das autoridad.

Hoy, muchas universidades, escuelas de negocios y otras instituciones ofrecen formación para mujeres y se reparten en dos corrientes igualmente desviadas del auténtico liderazgo. Por un lado, los que enseñan a las mujeres a mandar según los modelos de liderazgo conocidos, y por otro, las universidades convencionales que hacen estudios “sobre las mujeres” como si se tratase de una especie protegida, ¿o sería mejor decir desprotegida?

En ambos casos refuerzan los estereotipos: o bien mandamos como ellos, y esto nos permitirá ser uno más en el grupo (aunque impostor), o nos reforzamos en el victimismo de los estudios de las mujeres como grupo en riesgo de exclusión social. Otro estereotipo punitivo que, desde luego, no nos ayuda a tener poder. Hoy las mujeres han ganado valor pero han perdido poder.

Las y los profesionales de hoy ritualizan inconscientemente la sumisión a su entorno por miedo a la hostilidad y para encajar en vetustos y poco productivos modelos de liderazgo.

El liderazgo femenino aparece cuando nos autorizamos a vivir según nuestra identidad, al margen de los estereotipos que nos marcan un camino lleno de exigencias irracionales. Es entonces cuando encontramos ese sereno poder, somos poderosamente femeninas y creamos entornos de respeto.

El aprendizaje que tenemos que hacer hombres y mujeres es el de sacudirnos los estereotipos dejar de alentar los miedos. Acompañar a las mujeres, dar espacio a su propia identidad y de esa manera hacer con ellas, proyectos, empresas, instituciones y gobiernos más proactivos, rentables y modernos.

La España machista que conozco

La España machista que conozco es breve, pero intensa.

Cree que la violencia de género va ligada a un tipo de persona a un tipo de ambiente e incluso a un tipo concreto de violencia. Quizás porque los términos son demasiado rotundos: violencia de género. Quizás deberíamos hablar de otra cosa. Incluso de tolerancia de género.

En realidad todos tenemos la culpa de esa violencia machista cuando dejamos que alguien en el trabajo nos llame no por nuestro nombre sino por una característica, la rubia, la morena.

Cuando en el mismo trabajo la gente no se corta haciendo chistes machistas sin pudor y encima les reímos las gracias.

Cuando al final de la tarde quedan dos empleados en la oficina y el jefe le pide a la mujer que coja el teléfono.

Cuando en los puestos de cierta autoridad la mujer es “una bruja” porque la autoridad está reservada a los hombres. Un hombre con autoridad, es recio, varonil,  pero una mujer con autoridad  es casi sinónimo de “rigidez” de “mala” de “dura”.

Mujeres  que en sus puestos sonríen congraciando siempre, les apetezca o no. Una risa casi nerviosa que acompaña a cualquier opinión o aporte.  Es una forma de sumisión. Es verdad que también hay hombres que ofrecen alguna conducta parecida ante pares de mayor jerarquía, pero suele ser de otra manera, en la versión “colega”.

Incluso hay mujeres hechas y derechas con puestos de responsabilidad que cuando hablan con su superiores intercalan sin darse cuenta una evidente y dulce voz de niña.

Señoras y señores, todo esto es machismo, aunque choque volcado así sin relectura. Y esas actitudes nos hacen más débiles, nos dejan en un lugar en la sociedad en la que se nos requiere -sin decirlo- más dóciles, más dulces como una característica inherente a la feminidad, y no.

La España machista que conozco me molesta, pero es difícil  hablar ella, es un machismo de matices. Aunque se puede debatir, analizar, se puede proponer y se puede mejorar… Es una España que ha hecho y hace grades esfuerzos para mejorar en ese aspecto. De lo que no se puede es hablar es de lo que nos e conoce… cuando no hay números, cuando no hay trabajo, cuando no hay acciones.

Pero es otro tema, esa es por ejemplo, la Argentina machista que conozco.

Saludos!

El papel de los medios de comunicación en la crisis

Hace tiempo que tengo ganas de escribir este post pero siempre me engaño pensando que estoy demasiado ocupada. Pero hoy que tengo una apasionada blogger política a mi lado escribiendo sin parar, leyendo sus documentos, haciendo sus ejercicios, pienso ¿Y si yo también le robo un par de segundos de atención a mis cosas y me lanzo al papel? No hay nada como alguien estimulante cerca…

No hay nada como el deseo y la pasión por comunicar.

Esta semana visita España la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Ella será una de las personas más adecuadas para responder ¿Señora Presidenta qué papel cree Usted que juegan los medios de comunicación en una crisis económica como la de España?

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, saluda al juez Baltasar Garzón.- EFE

Dirá con esa mirada tajante que le caracteriza: todo. Y es que en una crisis de confianza bursátil (principalmente), como la que está atravesando España, como la que pasó Argentina; la voz de los medios de comunicación se erige como la voz oficial del “estado de la cuestión”. Páginas y páginas de opiniones negativas de políticos, de ciudadanos (los menos en las páginas y páginas de papel), la desconfianza de los diferentes sectores económicos… Está claro que si esa es al radiografía mediática, la influencia no solo es poderosa sino que además, es desastrosa.

En Argentina el conocido conflicto del Gobierno con algunos de los lobbys más poderosos mediáticos como Clarín,  han perjudicado la economía del país sudamericano aunque ni siquiera de lejos tuvieron el eco que esperaban gracias a la influencia cada vez más fuerte de la red y sus flasmov (movilizaciones espontáneas de la gente a favor del Gobierno y convocadas a través de Facebook) y a la aparición de nuevos medios algunos con una voz más cercana a la comunicación del Gobierno como El Argentino y otro, con una nueva forma de contar la notica, como Perfil.com.

Me come la impaciencia. El miércoles el programa Los Desayunos de RTVE sentará a la Presidenta argentina y tengo ganas de escuchar su experiencia de cómo superó la crisis con toda la clase política argentina en contra. Qué perspectivas tiene mi país para el futuro y sobre todo, cuál es su mirada sobre lo que está pasando en España.

Aquí vivimos miles de argentinos, la mayoría invisibles a los registros de migración gracias a nuestras dobles nacionalidades. Miles de argentinos que hemos tenido la “suerte” de vivir la transformadora experiencia de la crisis en Argentina y en España.

Bienvenida Señora Presidenta.

Mujeres, política y transformación mundial. María Teresa Fernández de la Vega, la política del año

Cuando una mujer entra en política cambia la mujer, pero cuando muchas mujeres entran en política, cambia la política“. Michelle Bachelet (Ex-Presidenta de Chile)

De la Vega ha logrado cambiar la política. No sólo es una voz autorizada, seria, formal, respetada en la política nacional e internacional que carece de ese tono masculino y agresivo que caracteriza a algunas de las mejores oradoras de la política española. Ella ha logrado impulsar un gran encuentro de mujeres que quieren el poder, el poder de cambiar el mundo.

Fernández de la Vega en el campo de desplazados de Mais Gate coordinado por Cruz Roja Española, en Puerto Príncipe.- EFE Publicada por EL PAÍS

María Teresa Fernández ha impulsado también la histórica ayuda que España y el mundo han acordado en dar a Haití. Por fin, los enmohecidos funcionarios de la ONU han podido decirle al mundo “¿Veis? Para esto sirve la ONU”.

Es gracias a mujeres como ella y a la existencia de otras mujeres políticas que ayudan, se alían e impulsan. De hecho, esta iniciativa tampoco hubiera salido adelante si la Presidenta de uno de los países económicamente más poderosos del mundo no fuese otra mujer, Angela Merkel y si la segunda a bordo de Estados Unidos no fuese otra mujer, Hillary Diane Clinton.

Es un momento histórico clave, único. Las mujeres deben conseguir mayores cuotas de poder político y económico porque es la única manera para cambiar de modelos económicos e incluso sociales actuales, totalmente en decadencia. Estoy convencida de ello.

No es casualidad que en el momento más importante en la construcción de la política interna latinoamericana, de protección y desarrollo territorial económico y social, dos hayan sido las mandatarias de dos de los países más importantes sudamericanos, Argentina y Chile: Cristina Fernández de Kirchner y Michelle Bachelet.

Las dos con diferente apoyo en sus países, Cristina Fernández ha tenido y tiene la tradicional oposición de lobby económico y mediático en Argentina mientras que en el siempre cuasi-británico país vecino, el poder ha cambiado de color político con naturalidad y sin intentos de golpes de estado políticos o económicos.

María Teresa Fernández de la Vega representa ese cambio. Solidez, poder, solidaridad, inteligencia y sobre todo, trabajo. Mucho trabajo.

Tampoco es casualidad que entre las personalidades más destacadas que se han dado cita en Valencia estuviera Graça Machel, premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional o Winnie Mandela, la mujer de Nelson Mandela que reclamó una mayor participación femenina en la remodelación del sistema financiero mundial, donde apenas tienen voz, porque son capaces de aportar mayores grados de “transparencia y creatividad” insistió. También asistió la premio Nobel de la Paz Wangari Maathai, quien, como Machel, aludió a problemas comunes a países desarrollados y en vías de desarrollo.

El encuentro Mujeres por un Mundo Mejor ha reunido a medio millar de mujeres de África, Europa y Latinoamérica, a representantes africanas de 50 de los 53 países del continente, a 56 ministras y a dos jefas de Estado, las presidentas de Finlandia y Liberia.

Y no es cuestión de hombres o mujeres no es eso lo que quiero decir en estas líneas, aunque lo parezca. Si no, mira a Margaret Hilda Thatcher o a Golda Meir o a alguna política local en La Muela. Es cierto,  que sólo hecho de ser mujer no es lo que mejorará la política. Está claro que además de mujer, se entiende, hay que ser honesta, solidaria, buena persona. Yo he trabajado con mujeres que más que ayudar, te ponen palos en la rueda sólo por una cuestión de competencia o porque sí. No hablo de ellas…

Está claro que no. Hablo de mujeres seguras de sí, fuertes y a la vez humildes. Creativas, inteligentes capaces de transformar su alrededor, capaces de mover su entorno y mejorarlo. Eso, no todas las mujeres podemos hacerlo y está claro que tampoco no todas las mujeres políticas pueden hacerlo.

Por eso encontrar una que destaca porque además de poder hacerlo, quiere hacerlo y se rodea de iguales, es bueno, necesario, importante, destacar.

Más. Un buen artículo de Fernando Vallespín, Cherchez les femmes! Publicado por EL PAÍS el 2/04/10

Cambia, todo cambia

¿Cuántas lágrimas puedes derramar por alguien que no conoces?

¿Cuántos símbolos puede tener un país?

¿Cuántas mujeres con esta fuerza conoces?

Mercedes Sosa en 1980
Mercedes Sosa en 1980. Fotografía publicada en Wikipedia.

Mercedes Sosa, la gran cantante argentina ha muerto esta mañana.

El tono de la voz es algo único en una persona. Puede despertar respeto, cariño, admiración, temor, ternura… tantas cosas. En la empresa se estudia incluso cuál es el tono de voz más apropiado para negociar, para ser aceptado sin resistencias. Pero cuando pienso en un tono de voz, en una voz, en color, en un tono en un candor.

Esa es la voz de Mercedes Sosa. Su voz era como ella. Cercana, potente, imponente, profunda, rotunda… Ojalá todas las mujeres pudiéramos ostentar una voz así, ojalá no nos ocultásemos en vocecitas de complacencia, de sumisión.

Voy a extrañar saber que una mujer como ella está en este mundo. ¿Dónde estará ahora?

Quiero pensar que en cada nota que ha cantado, en cada verso que ha compuesto, en cada persona que como a mí, ha marcado…

Ahora quién nos hablará de cambios, de fuerza, de lucha, de unión.

Tucumana, argentina, mujer comprometida. Has sido voz de los que no tenían voz y puede que por eso el tono, el calor y color de tu voz fuera tan potente, necesitabas hacerte oír.

Chau negra. Me queda tu ejemplo.

Espero que mi voz nunca sea un hilito de aire, espero que cuando alguien me escuche también sepa que en mi voz, de alguna forma, está tu voz.

La letra del poeta chileno Julio Numhauser que Mercedes Sosa convirtió en himno

Todo cambia

Cambia lo superficial

Cambia también lo profundo

Cambia el modo de pensar

Cambia todo en este mundo

Cambia el clima con los años

Cambia el pastor su rebaño

Y así como todo cambia…

Que yo cambie no es extraño

Cambia el mas fino brillante

De mano en mano su brillo

Cambia el nido el pajarillo

Cambia el sentir un amante

Cambia el rumbo el caminante

Aúnque esto le cause daño…

Y así como todo cambia

Que yo cambie no es extraño

Cambia todo cambia

Cambia todo cambia

Cambia todo cambia

Cambia todo cambia

Cambia el sol en su carrera

Cuando la noche subsiste

Cambia la planta y se viste

De verde en la primavera

Cumplir veinte años

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Una de las tareas más gratificantes en mi carrera fue coordinar durante poco más de un año la Carrera de Comunicación Social de la Universidad Católica de Santiago del Estero. Una carrera que mañana cumple veinte años. ¡¡Veinte años!!

Está demás deciros, que cuando pasé por ella ya llevaba algunos años, aunque no muchos. He admitilo jajaja.

Me enviaron una tarjeta y el programa. Eché de menos un poco de historia.

Es un programa fantástico sin duda, pero me hubiera gustado que los alumnos tuvieran la oportunidad de escuchar a magníficos profesores como Juan Carlos Hourcade, Paulino Inchauspe que contaran su parte de historia. Que convocaran recuerdos los buenos y los no tan buenos. Una mesa redonda de reflexión sobre cómo ha cambiado la facultad, hacia a donde va, cuáles son sus objetivo.

Pero claro vista desde fuera, la tarea siempre resulta más fácil de lo que realmente es. Lo sé.

La carrera de Comunicación ha dado mucho juego político, jurídico, cultural. Es la cuna de revistas fallidas, de locutores con historia, de festivales, de encuentros, de infografistas, de cine, de guionistas con pluma esforzada, de periodistas puros y duros. De profesores, de investigadores…

La carrera es mucho más que el esfuerzo de muchas personas a lo largo de estos años. Es el resultado de las tesis, es la cantidad de egresados, son los proyectos realizados.

Hice muchas cosas en muy poco tiempo aquel año, pero tengo que admitir que no logré que un pequeño grupo de alumnos avezados aceptara hacer “tesis por encargo”. En el marco de un plan estratégico de investigación para la carrera.  Me dijeron que no. En aquel momento (todavía se podía) la Facultad ofrecía golosas becas para a los alumnos que quisieran seguir líneas de tesis e investigación trazadas para competir con otras universidades y para dotar de calidad a la Facultad. No sé por qué todavía encuentro extraño aquella negativa. Preferían buscar sus propios temas, sus propios directores. Todo más complicado, más difícil.

Argentina es así.

Hoy, en la Facultad cada quien sigue investigando lo que quiere sin una especialización concreta, pero esa característica, ha convertido a la carrera de  Comunicación en uno de los popurrís creativos más valiosos del NOA.

¡Feliz cumpleaños!

 El programa de actividades es el siguiente:

1 y 2 de octubre:
Muestra de trabajos de los alumnos (producción audiovisual, diseño y periodismo).
 
Jueves 01/octubre:
18:00 hs: Mesa Panel: Nueva Ley de Medios Audiovisuales: debate
Dra. María Teresa Tenti de Volta
Profesionales invitados
 
Viernes 02/octubre:
18:00 hs: Mesa Panel: La comunicación como campo académico, profesional y laboral.
Mgter. Pedro Gómez
Mgter. Alfredo Caminos
Egresados invitados
 
20:00: Encuentro de egresados.
 
Viernes 09/octubre:
 
18:00 hs: Mesa Panel: La investigación en comunicación en la Ucse.
 
Lic. Paola Yorbandi
     
 
Egresados invitados
 
Viernes 16 y sábado 17/octubre
 
Curso Periodismo Cultural (Arancelado)
 
A cargo del Lic. Fabián Soberón (UNT) y Lic. Osvaldo Aguirre (Rosario)
 
El curso hará un recorrido histórico del periodismo cultural en Argentina, analizando géneros y publicaciones que se enmarcan en este tipo de propuesta periodística.
 
Lunes 26 y martes 27/octubre:
 
Seminario: Discursividades artísticas/discursividades mediáticas. De la fotografía a la crisis de los medios masivos (Arancelado)
 
Dictado por el Dr. Mario Carlón (UNLP).
 
Se pondrá en discusión la discursividad de los históricos medios masivos que contienen imágenes (fotografía, cine y televisión) en el marco del debate actual acerca del fin de los medios masivos.