Poesía por las calles de Santander

 

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Antígona, la librería con color a música

La librería Antígonas es mítica en Zaragoza.

Entrar es siempre pasar por una cortina de música clásica que te lleva a otro mundo. El mundo soñado por los fetichistas de libros como yo: montañas de libros apilados uno encima de otro. De a diez, de a veinte, es maravilloso hundir las manos en el colchón de páginas e ir descubriendo autores, títulos, letras, dibujos.

Los libros son expertos. Además de dejarse cazar en esa montaña, siempre hay alguno más que se pega a último momento, justo cuando crees que te has librado. Te salta a los ojos y al oído, parecen mirarte y hablarte al mismo tiempo. Eso me pasó con un par de libros muy curiosos y personales que terminaron asaltándome sin piedad.

La magia de Antígona está indudablemente en la música. Música clásica que hace que elijas tranquila un libro y no otro. Que rebusques y que disfrutes entre los lomos, el olor del papel, las letras de colores, los temas, los sitios, las fotos ¿Sabes de qué hablo no?

He aquí la lista de alguno de libros de cayeron este mes:

Cápsulas de Mario Bunge

Corazón y Mente de Valentín Fuster y Luis Rojas Marcos

Cómo enamorar hablando en público de Michel Suñén

Un amigo me ha regalado un libro precioso ayer, una sorpresa claro ;),  que he dejado para abrir en Navidades. También he preguntado por el último libro de Luis Del Val y me han mirado con cara de pocker. Normal, todavía no ha salido. Y por alguna extraña razón, no he pedido todavía el último y recién presentado libro de Manuel Castells.

Tengo debilidad por esta librería. Creo que “Pepito” el dueño, cada vez que me ve entrar se frota las manos porque sabe, que al menos saldré con algunos de esos libros pegadizos, asaltadores, libros con color a música.

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Si me quiere contratar, le mando la foto de mi habitación

Mira que ha habido hechos noticiables el mes pasado .De todos ellos buenos comentarios, blogs, noticias, foros; como para venir a retomar el blog con un libro tan freaky como el que estoy leyendo: Inteligencia intuitiva de Malcom Gladwell. Pero esto es así, es un blog.

Gladwell comenta entre los numerosos ejemplos que da en su libro una curiosidad que me ha llamado la atención.

Usted ha de contratar a alguien, le gustan sus referencias pero quiere saber cómo es como persona ¿Es trabajador?, ¿Es honrado?, ¿está abierto a nuevas ideas? ¿Es meticuloso? Y da dos opciones (las dos muy sui géneris): una es entrevistar a esa persona una y otra vez, varias veces al mes y durante varios meses para ir descubriendo cada vez algo nuevo en su personalidad. Quedar a tomar café… Quizás llegar a ser amigos hasta descubrir sus virtudes y defectos. Un poco esforzado, pero al parecer el puesto es muy bueno.

La otra opción es entrar en su habitación sin que lo sepa y observar durante media hora para sacar conclusiones

¿Qué opción elegiría?

¿Quizás la primera para tener más datos? ¿La segunda por más rápida? Si ha optado por la segunda está en buen camino.

El psicólogo Samuel Gosling ha hecho un experimento en el que ha demostrado que se puede sacar las mismas conclusiones sobre la personalidad de alguien analizando su habitación durante treinta minutos que conociéndolo toda la vida.

¿Cómo lo ha hecho?

Ha elegido ochenta estudiantes para un experimento en el que los amigos íntimos de los estudiantes debían recoger en un cuestionario los principales detalles de la personalidad de sus amigos: Extraversión, amabilidad, meticulosidad, apertura a nuevas experiencias, etc. Factores considerados “vitales” par una buena adaptación laboral.

Los amigos como es de esperar, hicieron un análisis completo de sus amigos.

A continuación pidió a diez completos desconocidos que analizaran las habitaciones de los ochenta alumnos durante media hora (en horas y días diferentes, se entiende) y sin avisar a los estudiantes cuándo se haría, ni para qué.

Resumiendo que estaréis hasta el moño de leer: Las conclusiones a las que llegaban los diez desconocidos sobre la personalidad de los dueños de la habitación se aproximaba y en algunos casos superaba  al análisis de los amigos.

“Sus mediciones fueron más exactas en lo que respecta a la meticulosidad y mucho más en la predicción tanto de la estabilidad emocional de los estudiantes como su apertura a nuevas experiencias” (pág. 43).

Lo dicho. He aquí una foto de mi habitación 😉

 

La Habitación de Vincent Van Gogh en Arles
La Habitación de Vincent Van Gogh en Arles

Saludos.