La escuela Universitaria de Turismo organiza su primera Jornada de Puertas Abiertas

Recibir al futuro alumno es una de las costumbres más interesantes de los centros de formación en España. Eso que antes se hacía de ir a ver dónde ibas a ir a estudiar en un día normal, ahora se convierte en una fiesta en la que el instituto, la escuela o la universidad te esperan nunca mejor dicho, con las puertas abiertas.

Este año me ha llamado la atención la Escuela de Turismo que actualmente ofrece un el grado de Turismo y están desarrollando futuros postgrados. La salida laboral en este sector no se pone en dudas en un país como España y leído en las redes que tienen alumnos prácticamente de todo el mundo. Maravilloso!

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Me pregunto de dónde viene esta tradición de realizar unas Puertas abiertas. En este caso, la Escuela Universitaria de Turismo ha organizado concursos conCaptura de pantalla 2016-03-03 15.57.23 regalos y visitas para los futuros alumnos que asistan el próximo 15 de marzo. Creo que si tuviera dieciocho años otra vez, este tipo de eventos serían absolutamente irresistibles para mí. Es más, no descarto que pudiera haber estudiado Turismo. A quién no le gusta viajar, conocer nuevos sitios, conocer de cerca cómo funciona la industria del turismo. Conocer otras culturas, otras tradiciones.

Es como ser una especie de turista profesional. 

Zaragoza además, lleva unos años en franca expansión turísticas y todos años emergen nuevos y atractivos emprendimientos turísticos. Y es el esfuerzo de muchos, en especial de Turismo de Zaragoza y Aragón que esta provincia. El resultado es que Zaragoza fue por ejemplo, la ciudad española donde más creció el turismo en enero.  Y entre sus visitantes, europeos, con ingleses a la cabeza seguido de italianos pero también cada vez más asiáticos.

En definitiva, una opción de formación muy importante en la ciudad con muy poca competencia en el sector y con una salida laboral segura. Buena suerte a la escuela y a sus alumnos.

 

 

 

 

 

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La empresa Mapache analizada en el proyecto final del Máster en Comunicación Integral Avanzada

Mapache, tarjetas personalizadas, es un proyecto emprendedor de República Dominicana que tuvo la suerte de que dos alumnas del Máster en Comunicación Integral Avanzada (comunIA) (donde doy clases), Natalia Miró Quintana y  María Tavarez, se interesaran en su modelo de negocio.

La empresa tiene muchas posibilidades económicas y de desarrollo que las alumnas presentaron en Madrid de forma magistral en su trabajo final de Máster. Una de las ideas que expusieron fue la plataforma de venta de la empresa. Desarrollaron la web, los productos, la usabilidad de compra y sistema de venta. Para ello tuvieron que ahondar en la legislación del país dominicano y en las plataforma de pago más seguras para permitir que estos creativos diseñadores gráficos vendan más y mejor a través de la red.

Después de ver de cerca muchos proyectos cuyo punto débil es justamente lanzarse a vender sin comprobar la fiabilidad de las plataformas de pago, los índices de errores, fallos, etc; no puedo más que escribir este post para felicitar a las comunicadoras que han demostrado seriedad, eficiencia y minuciosidad en un desarrollo cuyo coste también han calculado, revertirá en la empresa al menos, un 20% más de ventas.

Enhorabuena y espero poder comprar pronto una “versión Mapache” para regalar a los amigos, a la distancia!!

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Poder y liderazgo femenino

“Empoderamiento” ¿Qué significa? Es la traducción de un término estadounidense empowerment” y en su idioma original significa facultarse, habilitarse, autorizarse. Sin embargo en su utilización al castellano ha ido perdiendo su significado para usarse como “empoderar a” como si se tratase de “poner a alguien en un lugar concreto” .

El uso de la palabra es moderno. No va más atrás de los años noventa, pero “empoderar” era una vieja expresión legal (que se usaba precisamente para dar poder legal a un apoderado). Si bien la resurrección de la palabra “empoderar” tuvo lugar en textos políticos y sociológicos, hoy es de uso más o menos común es para poder (no por sus propios medios, a alguien en un lugar de poder):

. “Evo sacudió el sistema político y empoderó a los indígenas…”  La Razón (Bolivia) 5 de agosto del 2006
. “… Consideró que las mujeres están participando en diferentes ámbitos de la vida pública de nuestro país y “mi deseo en esta legislatura será el empoderar cada vez más a la mujeres y generar mecanismos para que accedan a la toma de decisiones”, agregó”. Cimacnoticias (México) 10 de julio de 2006

Es así como el empoderamiento en su concepto al castellano se alejó definitivamente de la Autorización y del poder real que es el poder que uno quiere, desea y quiere conseguir. La autorización al poder, al éxito, al liderazgo. Y eso es lo que se ha hecho. Un esfuerzo tremendo por “poner a la mujer en sitios de poder”, “hacerle un hueco” como quién dice. Pero ¿Era eso lo que realmente necesitábamos?

Necesitamos volver al origen de la palabra empowerment y ejercitar nuestra capacidad para autorizarnos, facultarnos, permitirnos, habilitarnos, permitirnos a nosotras mismas el verdadero liderazgo, el poder. Tanto es así que el Diccionario Panhispánico de Dudas lo define de esta manera: “conceder a un colectivo desfavorecido socioecómicamente para que mediante su autogestión mejore sus condiciones de vida”

Las mujeres y los hombres somos dos culturas diferentes. La identidad cultural supone una manera de ver el mundo, una manera de interpretar la realidad y también unos miedos incorporados a esa percepción.

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Reconocer ese miedo es la primer escalón hacia la Autorización, porque cuando reconocemos el miedo, reconocemos la impostura. La impostura para agradar, para gustar, para ser buenas..

Reconocer que el miedo a no ser aceptados tiene efectos concretos pero diferentes en hombres y mujeres. Éstos, tienen miedo a no alcanzar el éxito pero en el caso de las mujeres, el miedo puede llevar a la sumisión porque impide ejercitar su talento, reconocer su identidad  y provoca una actitud de búsqueda de protección, de infantilización o relacionado con otro estereotipo. Se busca la protección del estereotipo social.

Carmen García Ribas es rotunda en este tema: “las mujeres que aprenden los modelos de liderazgo conocidos aprenden formas que no les son propias. Y es entonces cuando las mujeres comunican desde la impostura. Y como les ocurre a los impostores, lo hacen sin la serenidad y el poder que da comunicar desde la identidad, y sienten, en el fondo, que en algún momento alguien descubrirá el engaño y las apartará del lugar o del cargo que desempeñan”.  El auténtico liderazgo femenino es para todas las mujeres, no para unas cuantas que están destinadas a ocupar cargos. Es el liderazgo  que aparece cuando identificas el miedo a no responder a los estereotipos y te das permiso a ser como eres; el auténtico liderazgo es el que aparece cuando te autorizas, te das autoridad.

Hoy, muchas universidades, escuelas de negocios y otras instituciones ofrecen formación para mujeres y se reparten en dos corrientes igualmente desviadas del auténtico liderazgo. Por un lado, los que enseñan a las mujeres a mandar según los modelos de liderazgo conocidos, y por otro, las universidades convencionales que hacen estudios “sobre las mujeres” como si se tratase de una especie protegida, ¿o sería mejor decir desprotegida?

En ambos casos refuerzan los estereotipos: o bien mandamos como ellos, y esto nos permitirá ser uno más en el grupo (aunque impostor), o nos reforzamos en el victimismo de los estudios de las mujeres como grupo en riesgo de exclusión social. Otro estereotipo punitivo que, desde luego, no nos ayuda a tener poder. Hoy las mujeres han ganado valor pero han perdido poder.

Las y los profesionales de hoy ritualizan inconscientemente la sumisión a su entorno por miedo a la hostilidad y para encajar en vetustos y poco productivos modelos de liderazgo.

El liderazgo femenino aparece cuando nos autorizamos a vivir según nuestra identidad, al margen de los estereotipos que nos marcan un camino lleno de exigencias irracionales. Es entonces cuando encontramos ese sereno poder, somos poderosamente femeninas y creamos entornos de respeto.

El aprendizaje que tenemos que hacer hombres y mujeres es el de sacudirnos los estereotipos dejar de alentar los miedos. Acompañar a las mujeres, dar espacio a su propia identidad y de esa manera hacer con ellas, proyectos, empresas, instituciones y gobiernos más proactivos, rentables y modernos.

La entrevista de Luis Mariñas

Cuando conocí Luis Mariñas no tenía ni idea del periodista que tenía ante mí. Increíble verdad? No le conocía… No sabía que había sido presentador de Televisión Española durante veinte años, el moderador del segundo Debate entre José María Aznar y Felipe Gonzalez, el primero en utilizar el agllego en un informativo y de los pocos periodistas con dos distinciones de la Agrupación de Telespectadores y Radioyentes.

Con su entrevista llegó a Bagdad donde enrevistó a Saddam Hussein y a Gorbachov después de la desintegración de la URSS. Su trayectoria era impresionante. Pero yo no lo sabía aunque  me bastaron unos minutos para descubrirlo. En cuanto le escuché preguntar, supe que era un periodista de raza. Un gran entrevistador, un periodista de esos ya no hay…

Luis Mariñas era Periodista. Así, con mayúscula. No, periodista…  como se dice ahora casi con vergüenza. Preguntaba con pasión, con rasmia como dicen los aragoneses. Se documentaba… sabía. Incomodaba con esa incomodidad que produce el buen periodismo. No ladeaba la cabeza como hacen algunos periodistas de hoy  (mostrando sumisión) y en un acto de arrojo sueltan: “Ud sabe que tengo que hacerle esta pregunta…” Casi pidiendo perdón. Algunos periodistas de hoy buscan caer bien,  son peloteros, chaqueteos, poco profesionales. Quieren caer bien, se justifican…

Mariñas no. Daba gusto verle entrevistar. Se inclinaba hacia su entrevistado, le miraba fijamente y preguntaba con ese tono de voz firme que transmitía seguridad, confianza y credibilidad. Luis tenía real interés por las cosas que preguntaba; genuino respecto por las personas, no por el cargo. Estudiaba sus preguntas, las repasaba y sorprendía al entrevistado porque manejaba datos, historia, nombres.

Me hubiera gustado volver a verle, decirle lo que opinaba de el, escucharle, leerte alguna vez…

La última vez que le vi, era una tarde gris y lluviosa en Madrid. El iba y venía inquieto pero de buen humor, lleno de esa energía:

-“Ey Luis y eso…”?

– “Ah! Son castañas..” Me dijo abriendo la mano y mostrándome tres castañas enormes que sólo él podía sujetar así como si fueran canicas.

– “Pero…. las llevabas encima”?

– “Sí, sí… en el bolsillo. En mi tierra, en Galicia, las meigas creen que traen suerte”.

…Después hablamos de Galicia y de Argentina cómo no, de restaurantes gallegos en Madrid… y de otras tantas cosas. No sé por qué no hablamos de Periodismo. No sé por qué se me escapó decirle la gran admiración, el profundo respeto y el orgullo que me producían trabajar con él.

El 16 de febrero Academia de la Ciencias y las Artes de la Televisión con otro gran periodista al frente Manuel Campo Vidal, le rindió un merecido homenaje al que no pude asistir.

A mí sólo me quedan unas palabras agarrotadas, atrasadas, usadas, desmerecidas por lo poco que le conocía… Pero aun así llenas de cariño.

Palabras que espero algún día revolviendo, encuentren sus niños en la red. Sus hijos que eran la alegría de su vida.

La entrevista de Luis Mariñas se fue con él, pero su ejemplo, su periodismo, se queda con nosotros.

Zaragoza y las redes sociales

Esta tarde Zaragoza recibe la visita de José Luis Orihuela. Profesor de la Universidad de Navarra que además de investigar y escribir sobre redes sociales, tiene la virtud de transmitir un real interés y entusiasmo por las posibilidades de estas herramientas. Es un excelente comunicador que logra llegar al público con un discurso muy claro. Hace unos años cuando nos visitó en Universidad San Jorge, marcó entre los alumnos de Publicidad y Relaciones Públicas, un antes y un después con su conferencia “Periodismo sin adjetivos ante el festival de los medios sociales”.

Esta vez he tenido poco tiempo para organizar a mis nuevos alumnos de Periodismo de Unizar para ir a verle (aunque yo no me la pierdo, claro), sé de algunos estarán allí metiendo ya su trabajada nariz de periodistas.

Esta vez José Luis viene a la ciudad de la mano de un pequeño y movedizo grupo de pequeños empresarios cuya cabeza más visible es Camyna. Y es que Zaragoza no deja escapar estas oportunidades.

Hay ciudades que ya tienen un marcado perfil cibersocial. Algunas se lo han ganado en base a un esfuerzo estratégico, con una campaña pensada, con una inversión concreta. Es el caso de comunidaddes como Extremadura, Andalucía o La Rioja e incluso el de algunas zonas concretas de Catalunya entre otros casos sobresalientes.

Luego están las ciudades que se han ganado ese espacio en la Red gracias a sus usuarios, a los esfuerzos de algunas instituciones y cómo no, de sus pymes. De eventos en principios descoordinados pero que suman una huella perfectamente documentada en la red. Es el caso de Vitoria, Pamplona, Almería, entre otras.

Zaragoza se encuentra entre este segundo aunque cada vez más con un claro objetivo institucional y gubernamental orientado hacia la Red como estrategia de vertebración territorial y desarrollo tecnológico.

Para quienes quieren conocer cuál es el camino en el que encuentra actualmente la comunicación en la red, no se pierdan la conferencia de esta tarde: “De los blogs a Twitter: un camino de ida y vuelta” a las 19 hs en  Zaragoza Activa,  Antigua Azucarera del Rabal (C/Mas de las Matas, 20 50015 Zaragoza)

La batuta de Barenboim

Daniel Barenboim es uno de esos argentinos (tantos) cuya historia de vida y profesión es todo un símbolo. La 2 emitió el sábado pasado un concierto dirigido por él cuya solista al violonchelo (he buscado hasta el hartazgo su nombre, pero no lo encontré) estaba tan ensimismada que la energía entre director y músico casi atravesaba la pantalla.

Tanta fue la abstracción del director que la batuta simplemente se le deslizó por la mano haciendo su propia percusión en el suelo. No me lo podía creer… así sin batuta con el movimiento de la mano, siguió el concierto.

Barenboim nació en Buenos Aires, el 15 de noviembre de 1942. De origen ruso-judío estudió piano desde los cinco años y a los siete ya estaba dando conciertos (para que luego digan del miedo escénico).

Daniel Barenboim en su primer concierto público, Buenos Aires, 1950

Nacionalizado israelí y español tiene además, la ciudadanía palestina. Fue el primer ciudadano del mundo en tener las dos nacionalidades (israelí y palestina). Y aunque su reconocimiento internacional llegó como pianista es en realidad, uno de los directores de orquesta más conocidos y respetados.

Boremboi hizo público su deseo de acercar signos de paz a los territorios en conflicto  con hechos como la fundación en 1999, de la Orquesta del Diván Este–Oeste, una iniciativa para reunir cada verano un grupo de jóvenes músicos talentosos tanto de origen israelí como de origen árabe. En 2001 generó polémica al dirigir una obra del alemán Richard Wagner en Israel. Sus actos le valieron en 2002 el Premio Príncipe de Asturias  Y en En 2004 le fue concedido el Premio de la Fundación Wolf de las Artes de Jerusalén.

En España, el director argentino-judío-español-palestino impulsó la creación en Andalucía de la Fundación Barenboim-Said con el objetivo de estrechar los lazos entre Andalucía y Oriente Medio a través de la música, la cultura y el pensamiento.

La Fundación presta apoyo a las actividades de la Academia de Estudios Orquestales que funciona en dependencias de la Consejería de Cultura en Sevilla y entre cuyos patronos se encuentran la mujer del presidente del Gobierno, Sonsoles Espinosa, y el ex dirigente socialista Felipe González, designados ambos por el propio director de orquesta.

¿Cuántas batutas como la de Barenboim se necesitan para acercar los pueblos israelí y palestino? ¿Cuántas para sentarnos a disfrutar la música clásica? ¿Cuántas para inspirarnos a cambiar nuestro entorno?

Debate sobre el plan nacional aprendizaje a lo largo de la vida

Conocí el plan prácticamente de casualidad. Y no sé si llegaré a contar la idea principal y el trabajo con la ilusión y la pasión con la que lo cuenta Encarna Cuenca Carrión, Subdirectora General de Aprendizaje a lo largo de la vida.

El plan en su definición recoge que aprendizaje a lo largo de la vida es “todo aprendizaje realizado con el objetivo de mejorar los conocimientos, las competencias, aptitudes con unas perspectiva personal, cívica, social o relacionada con el empleo” (Comisión europea 2001). Es decir, todo aquello que aprendemos  fuera de nuestra formación reglada.

Aquel conocimiento al que llegamos a través de la curiosidad, de la motivación, el interés o la necesidad.  Aquel conocimiento que alcanzamos porque queremos, porque nos lo proponemos. Conocimientos que tienen que ver con nuestra profesión, con nuestro hacer como ciudadanos y con nuestro aspecto personal y social. Aprender a participar, a emprender, a comunicar…

Interesante, ¿no?

Pues desde el Ministerio de Educación se han propuesto una tarea titánica, pero que este fin de semana he comprobado que no imposible: contar con la mayor cantidad de actores sociales para crear un debate de participación y elaboración de contenidos. Pretenden que los documentos que se elaboren sean el fruto del trabajo de instituciones, particulares, centros de barrio, universidades, etc.

Difícil. Pero posible. Lo he visto ayer y hoy.

Más de doscientas personas de toda España han acudido a San Lorenzo de El Escorial este fin de semana para contar sus experiencias, para dar a conocer sus opiniones, en definitiva para trabajar. Y ahora mientras yo escribo, las mesas de trabajo: de Arte, Educación, Medios de Comunicación, Salud, etc. procesan la información de la charla de esta mañana y las experiencias que traen desde su comunidad, para sacar en limpio ideas, propuestas y sugerencias.

El debate ha contado esta mañana además, con una mesa de lujo que ha estimulado todavía más su implicación con el proyecto: Bernat Soria (Científico, Ex Ministro de Sanidad y Consumo y gran orador), Soledad Murillo de la Vega (Comité Antidiscriminación de la Mujer de las Naciones Unidas y directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Salamanca); María Benjumea (directora y fundadora de Infoempleo.com) e Inma Shara (Directora de orquesta, oradora, motivadora).

He tenido el honor de ser la moderadora. Y creedme, no os miento si os digo que todavía intento procesar la energía, la pasión, el conocimiento que en aquellas dos horas se trasmitieron en un feed back con el público que pocas veces he visto.

Buscando ese post he escrito este porque creo que es importante destacar la labor de quienes trabajan bien. De quienes motivan, movilizan y en definitiva construyen.

Y ser parte de ese proyecto, aunque sea desde mi papel de moderadora, ha sido toda una experiencia que espero poder contaros en otro post.

En el vídeo corto y sin audio (no tenía pensado grabar) la opinión de Carmina, la participante  de 84 años , que llama a la acción y a la participación ciudadana. Es una pena no poder oírla pero al  menos, conoceréis a Encarna que es quién inauguró y coordinó estas jornadas.

En la foto (también malilla lo siento) la mesa de esta mañana. Sin mí, claro. Que me levanté a hacer la foto 😉

El filósofo argentino Mario Bunge en Zaragoza

 Hay cosas que te traen indefectiblemente el pasado a la memoria. Para mí Mario Bunge es introducción a la ciencia. Las primeras lecturas de la asignatura de primer año que en la Carrera de Comunicación Social de la UCSE dictaba Juan Carlos Hourcade. Leíamos a Bunge. En particular nos acercábamos al método científico, a través de su libro: La ciencia, su método y su filosofía (1960).  Era la base para hacer de la comunicación una ciencia. Es un gran pensador y aunque su formación es en ciencias (es físico) es un filósofo de la ciencia, un divulgador y sobre todo un humanista que ha tratado de explicar cuestiones como la desigualdad y la pobreza en el mundo.

Mario Bunge. Fotografía de MARCEL·LÍ SÁENZ para el EL PAÍS
Mario Bunge. Fotografía de MARCEL·LÍ SÁENZ para el EL PAÍS

 El filósofo argentino es una personalidad difícil de ver. Al menos en Argentina. Quizás sus continuos ataques al psicoanálisis le hayan pasado factura allí. Sin embargo, en Zaragoza tendremos la suerte de tenerlo en dos escenarios diferentes. Por un lado cerrará el ciclo al ciclo ‘CAI en el siglo XXI’ de la CAI en Zaragoza el lunes 25 a las 19 hs (hay que inscribirse 976718348). Por otro lado, el martes 26 la Facultad de Filosofía de la Universidad de Zaragoza presenta otra conferencia de Bunge:

¿Qué es la mente y cómo deberíamos estudiarla?” también a las 19 hs esta vez, en el Aula Magna de la Facultad.

Mario Bunge es además de Premio Príncipe de Asturias 1982, Doctor Honoris Causa  por dieciséis  instituciones entre las que destacan la Universidad de Salamanca (España), la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) y la Universidad de Buenos Aires (Argentina).

Bunge, Doctor en Ciencias Físico-Matemáticas por la Universidad de la Plata es Catedrático de Lógica y Metafísica de la McGill University en Montreal y miembro de la Academia Internacional de Filosofía de la Ciencia del Instituto Internacional de Filosofía y de la Royal Society de Canadá, entre otras.

Entre su extensa obra (tiene más de treinta libros), ya he comentado que La ciencia, su método y su filosofía es un libro imprescindible; pero si lo que te interesa es la filosofía, puedes animarte con La investigación científica, (México, 2000) es un libro impresionante. Aunque sin duda, la obra por la cual Bunge se ha distinguido especialmente en el ámbito de la filosofía es Treatise on Basic Philosophy (Tratado de filosofía). Se trata de una titánica obra que pretende sistematizar todos los campos de la filosofía contemporánea, abarcando especialmente los problemas del conocimiento científico.

Si el tema es la divulgación científica, es imprescindible leer: Mitos, hechos y razones (2004) Buenos Aires: Sudamericana;  Cápsulas (2003) Barcelona, Gedisa. (Compendio de artículos para la agencia de noticias EFE y la prensa argentina), Las ciencias sociales en discusión (1999) Buenos Aires; Sudamericana o Vistas y entrevistas (1998) Buenos Aires; Sudamericana, 2.ª ed.  Finalmente, y aunque hay mucho más, pero a mí me queda muy extenso el post, si te interesa la Ética, Buge escribió  Ethics. The Good and the Right en el que habla de la metodología como instrumento de análisis (lógico-matemático) de datos.

Si puedes hacer el ejercicio intelectual de escucharlo, no te lo pierdas ;=)

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