Robert Capa, el invento de una pareja en apuros

Me hace gracia cuando en el telediario de TVE hablan de Robert Capa como un fotógramo  estadounidense, y aparece la foto de Ernest Andrei Friedmann (Hungría, 1913). Robert Capa en realidad, nunca existió. Fue un personaje que inventaron Ernest y su novia la fotógrafa Gerda Taro para en la cerrada Francia (¿He dicho “cerrada” Francia?) de los años treinta.

Es un poco triste porque Ernest se convirtió en Capa y los medios citan: “Robert Capa y su novia…” ¡Qué noooo! Lo peor es que en realidad, Bandi como llamaban a Ernest tuvo tanta tanta influencia femenina en su carrera que quizás sin la ayuda de “ellas” nunca hubiera llegado a ser quién fue o sí, desde luego talento no le faltaba.

Eva Besnyo
, una niña curiosa que no soltaba la cámara de fotos, judía igual que Ernest fue su vecina de calle en Budapest y por lo que se sabe fue una influencia decisiva en el interés que Friedmann demostraría por la fotografía.

 

Fotografía de Eva Besnyö
Otra de las obras de Eva Besnyö

En 1929 la situación política obligó al joven Ernest a salir del país. En Paris conoce al fotógrafo David Seymour quien le consigue un trabajo como reportero gráfico en la revista Regards donde tenía un magro sueldo. Pero durante aquellos años conoció a la fotógrafa alemana Gerda Taro que acabaría siendo su novia. Con ella decidieron inventar un personaje con más caché que el que tenían sus nombres. Por supuesto, sería un hombre, Robert, y además como nadie es profeta en su tierra, sería foráneo claro. Americano. Así nació Robert Capa. El primer Remington Steele.

No se sabe si fue idea de ella o de él. Lo cierto es que los trabajos de ambos se firman y vendían con ese pseudónimo. Gerda murió durante la guerra civil española con sólo veintisiete años y su gran trabajo se desdibujó en su historia amor.


 

Fotografía de Gerda Taro

Andrei Friedmann siguió trabajando como Robert Capa y ya conocemos la excelencia de sus fotografías.

También continuó siendo amigo de Eva Besnyö. Aunque los dos ex-vecinos de barrio siguieron su camino como fotógrafos, se mantuvieron  amigos durante toda su vida. Se reunían regularmente, incluso después de Besnyö se había trasladado a los Países Bajos.

Me pregunto cómo hubiera sido posible la historia de Capa sin Eva Besnyö  o Gerda Taro. Quizás, exactamente igual o muy parecida… O quizás si ellas hubieran sido hombres quizás, sólo quizás, hubieran sido más valoradas por la historia de la fotografía.

<!–[if gte mso 9]> <![endif]–><!–[if gte mso 9]> Normal 0 21 false false false ES X-NONE X-NONE <![endif]–><!–[if gte mso 9]> <![endif]–> <!–[endif]–>

Robert Capa, el invento de una pareja en apuros

Me hace gracia cuando en el telediario hablan de Robert Capa y aparece la foto de Ernest Andrei Friedmann (Hungría, 1913). Robert Capa en realidad, nunca existió. Fue un personaje que inventaron Ernest y su novia la fotógrafa Gerda Taro para en la cerrada Francia (he dicho cerrada Francia?) de los años treinta.

Es un poco triste porque ahora Ernest se convirtió en Capa y los medios citan: “Robert Capa y su novia…” ¡Qué noooo! Lo peor es que en realidad, Bandi como llamaban a Ernest tuvo tanta tanta influencia femenina en su carrera que quizás sin la ayuda de “ellas” nunca hubiera llegado a ser quién fue.

Eva Besnyo, una niña curiosa que no soltaba la cámara de fotos, judía igual que Ernest fue su vecina de calle en Budapest y por lo que se sabe fue una influencia decisiva en el interés que Friedmann demostraría por la fotografía.

En 1929 la situación política obligó al joven Ernest a salir del país. En Paris conoce al fotógrafo David Seymour quien le consigue un trabajo como reportero gráfico en la revista Regards donde tenía un magro sueldo. Pero durante aquellos años conoció a la fotógrafa alemana Gerda Taro que acabaría siendo su novia. Con ella decidieron inventar un personaje con más caché que el que tenían sus nombres. Por supuesto, sería un hombre, Robert, y además como nadie es profeta en su tierra, sería foráneo claro. Americano. Así nació Robert Capa. El primer Remington Steele.

No se sabe si fue idea de ella o de él. Lo cierto es que los trabajos de ambos se firman y vendían con ese pseudónimo. Gerda murió durante la guerra civil española con sólo veintisiete años y su gran trabajo se desdibujó en su historia amor.

Andrei Friedmann siguió trabajando como Robert Capa y ya conocemos la excelencia de sus fotografías.

Besnyö.

Aunque los dos ex-vecinos de barrio siguieron su camino como fotógrafos, se mantuvieron  amigos durante toda su vida. Se reunían regularmente, incluso después de Besnyö se había trasladado a los Países Bajos.  

Me pregunto cómo hubiera sido posible la historia de Capa sin Eva Besnyö, sin Gerda Taro. Quizás, exactamente igual o muy parecida…

Anuncios

5 comentarios en “Robert Capa, el invento de una pareja en apuros

  1. El como sería la historia de Capa sin Gerda Taro, no lo sé. Pero lo que sí se es que, en la exposición que hay en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, se puede contemplar que entre ambos hay una complicidad mutua a la hora de reflejar y documentar la Guerra Civil española.

    Aunque bien es cierto que el tinte de Capa es la “fotografía de archivo” de los lugares que recorrió. Mientras que Gerda, que fotografía casi lo mismo que él, añadía un toque, una perspectiva más creativa sobre la Guerra. Son dos puntos de vista distintos que, al unirlos, dan una visión global.

    Así que planteo otra reflexión: ¿La fotografía de Capa sería la misma si Greda no hubiera estado a su lado? o ¿La fotografía de Greda hubiera sido la misma si Capa no hubiera existido? Lo que no hubiera sido lo mismo, seguro, es lo que hoy vemos sobre Guerra.

  2. …Y yo que pensaba que era un post sobre Fotoperiodismo y con tu comentario casi parece un post de amor 😉

    Se complementaban, sí.

    Gracias por el comentario Adriana. A ver si podemos ir juntas a esa exposición. Está claro que el Fotoperiodismo no sería igual sin la mirada de “Robert Capa”, sin la mirada de Ernest y Greda.

    Un abrazo

  3. Pingback: Post 5 “Robert Capa”. « La Fuerza de la Luz

  4. Pingback: Maestros húngaros de la fotografía, la exposición que se convirtió en práctica « Fotoperiodismo y Técnica de la Imagen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s