La batuta de Barenboim

Daniel Barenboim es uno de esos argentinos (tantos) cuya historia de vida y profesión es todo un símbolo. La 2 emitió el sábado pasado un concierto dirigido por él cuya solista al violonchelo (he buscado hasta el hartazgo su nombre, pero no lo encontré) estaba tan ensimismada que la energía entre director y músico casi atravesaba la pantalla.

Tanta fue la abstracción del director que la batuta simplemente se le deslizó por la mano haciendo su propia percusión en el suelo. No me lo podía creer… así sin batuta con el movimiento de la mano, siguió el concierto.

Barenboim nació en Buenos Aires, el 15 de noviembre de 1942. De origen ruso-judío estudió piano desde los cinco años y a los siete ya estaba dando conciertos (para que luego digan del miedo escénico).

Daniel Barenboim en su primer concierto público, Buenos Aires, 1950

Nacionalizado israelí y español tiene además, la ciudadanía palestina. Fue el primer ciudadano del mundo en tener las dos nacionalidades (israelí y palestina). Y aunque su reconocimiento internacional llegó como pianista es en realidad, uno de los directores de orquesta más conocidos y respetados.

Boremboi hizo público su deseo de acercar signos de paz a los territorios en conflicto  con hechos como la fundación en 1999, de la Orquesta del Diván Este–Oeste, una iniciativa para reunir cada verano un grupo de jóvenes músicos talentosos tanto de origen israelí como de origen árabe. En 2001 generó polémica al dirigir una obra del alemán Richard Wagner en Israel. Sus actos le valieron en 2002 el Premio Príncipe de Asturias  Y en En 2004 le fue concedido el Premio de la Fundación Wolf de las Artes de Jerusalén.

En España, el director argentino-judío-español-palestino impulsó la creación en Andalucía de la Fundación Barenboim-Said con el objetivo de estrechar los lazos entre Andalucía y Oriente Medio a través de la música, la cultura y el pensamiento.

La Fundación presta apoyo a las actividades de la Academia de Estudios Orquestales que funciona en dependencias de la Consejería de Cultura en Sevilla y entre cuyos patronos se encuentran la mujer del presidente del Gobierno, Sonsoles Espinosa, y el ex dirigente socialista Felipe González, designados ambos por el propio director de orquesta.

¿Cuántas batutas como la de Barenboim se necesitan para acercar los pueblos israelí y palestino? ¿Cuántas para sentarnos a disfrutar la música clásica? ¿Cuántas para inspirarnos a cambiar nuestro entorno?

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2 comentarios en “La batuta de Barenboim

  1. Barenboim es un habitual en el Festival de Música y Danza de Granada y este año -como otros- tiene a su cargo tres conciertos dirigiendo la Staatskapelle de Berlin. Tanta calidad tienen estos conciertos que ya hace tiempo que están agotadas las entradas para ellos y aun faltan casi dos meses.

  2. Pues en Zaragoza no hemos tenido todavía (al menos que yo sepa) el placer de verle dirigir…

    La verdad es que la cultura es cada vez un bien más demandado y es bueno saber que el público responde. Muchas gracias por su comentario Sr. Cítizen…Por cierto, bien nick 😉

    Saludos

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